"Cada ser humano tiene, dentro de sí, algo mucho más importante que él mísmo: su don."
Paulo Coelho
miércoles, 29 de septiembre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
cuento sobre el dinero
Cómo entró el dinero en el mundo
BEN ZIMET. Cuentos del pueblo judío, Sígueme - Martes 21 de Septiembre del 2010
Se cuenta que, hace mucho tiempo, los hombres pensaban constantemente en la muerte. No disfrutaban de lo que comían, ni de lo que bebían, por la obsesión constante día y noche con la idea de la muerte y del Ángel de la muerte.
¿Por qué? Porque aún desconocían el amplio mundo de las ideas.
Las ideas y los pensamientos que nos preocupan hoy no existían en aquella época.
A medida que los hombres de entonces envejecían, sus cuerpos iban quedando cada vez más descarnados, porque es sabido que las reflexiones sobre la muerte consumen la carne del hombre. Y cuando morían los hombres, los gusanos no encontraban nada para comer en las tumbas de los seres humanos.
Un día los gusanos decidieron quejarse ante el Señor Dios.
- Dueño del Universo -le dijeron-, cuando nos creaste nos dijiste que comeríamos carne. Pero ¿dónde está la carne? Los hombres mueren delgados como clavos. ¿Quieres que nos alimentemos de sus huesos?
- Tenéis razón, queridos gusanos -les dijo el Señor Dios-. Voy a pedir consejo a los ángeles.
Los ángeles reflexionaron sobre la queja de los gusanos. Llegaron a la conclusión de que tenían toda la razón. Que habían sido creados para comer carne.
¿Qué podía hacer el Señor Dios? Escuchó la sugerencia de los gusanos, e introdujo el dinero en el mundo.
Y el hombre se puso a comprar, y a vender por doscientos lo que había comprado por cien. Se apasionó por la compra y la venta, hasta olvidarse completamente de la muerte. La preocupación del hombre estaba totalmente volcada en el dinero. Estudiar y trabajar para ganar dinero. Salir para gastar dinero. Hacer guerras para tener más dinero. Vender lo que fuese y a quien fuese para conseguir más dinero.
Y con los dineros ganados, el hombre empleaba la mitad en comprar mercancías y la otra mitad en adquirir alimentos. Y durante todo el día se decía y se repetía: «¿Cómo me las arreglaré para ganar más dinero? ¿cómo haré para gastar las ganancias?»
Y el hombre comía y engordaba. Se divertía y engordaba. Compraba de todo y engordaba. Al mismo tiempo el alma se encogía, se disolvía, y en muchos casos desaparecía.
Tanto, que actualmente, cuando muere un hombre, los gusanos se alegran y dan gracias a Dios por su gran misericordia.
BEN ZIMET. Cuentos del pueblo judío, Sígueme
BEN ZIMET. Cuentos del pueblo judío, Sígueme - Martes 21 de Septiembre del 2010
Se cuenta que, hace mucho tiempo, los hombres pensaban constantemente en la muerte. No disfrutaban de lo que comían, ni de lo que bebían, por la obsesión constante día y noche con la idea de la muerte y del Ángel de la muerte.
¿Por qué? Porque aún desconocían el amplio mundo de las ideas.
Las ideas y los pensamientos que nos preocupan hoy no existían en aquella época.
A medida que los hombres de entonces envejecían, sus cuerpos iban quedando cada vez más descarnados, porque es sabido que las reflexiones sobre la muerte consumen la carne del hombre. Y cuando morían los hombres, los gusanos no encontraban nada para comer en las tumbas de los seres humanos.
Un día los gusanos decidieron quejarse ante el Señor Dios.
- Dueño del Universo -le dijeron-, cuando nos creaste nos dijiste que comeríamos carne. Pero ¿dónde está la carne? Los hombres mueren delgados como clavos. ¿Quieres que nos alimentemos de sus huesos?
- Tenéis razón, queridos gusanos -les dijo el Señor Dios-. Voy a pedir consejo a los ángeles.
Los ángeles reflexionaron sobre la queja de los gusanos. Llegaron a la conclusión de que tenían toda la razón. Que habían sido creados para comer carne.
¿Qué podía hacer el Señor Dios? Escuchó la sugerencia de los gusanos, e introdujo el dinero en el mundo.
Y el hombre se puso a comprar, y a vender por doscientos lo que había comprado por cien. Se apasionó por la compra y la venta, hasta olvidarse completamente de la muerte. La preocupación del hombre estaba totalmente volcada en el dinero. Estudiar y trabajar para ganar dinero. Salir para gastar dinero. Hacer guerras para tener más dinero. Vender lo que fuese y a quien fuese para conseguir más dinero.
Y con los dineros ganados, el hombre empleaba la mitad en comprar mercancías y la otra mitad en adquirir alimentos. Y durante todo el día se decía y se repetía: «¿Cómo me las arreglaré para ganar más dinero? ¿cómo haré para gastar las ganancias?»
Y el hombre comía y engordaba. Se divertía y engordaba. Compraba de todo y engordaba. Al mismo tiempo el alma se encogía, se disolvía, y en muchos casos desaparecía.
Tanto, que actualmente, cuando muere un hombre, los gusanos se alegran y dan gracias a Dios por su gran misericordia.
BEN ZIMET. Cuentos del pueblo judío, Sígueme
martes, 21 de septiembre de 2010
lunes, 20 de septiembre de 2010
NOCTURNO po Rubén Darío
Nocturno
Quiero expresar mi angustia en versos que abolida
dirán mi juventud de rosas y de ensueños,
y la desfloración amarga de mi vida
por un vasto dolor y cuidados pequeños.
Y el viaje a un vago Oriente por entrevistos barcos,
y el grano de oraciones que floreció en blasfemias,
y los azoramientos del cisne entre los charcos,
y el falso azul nocturno de inquerida bohemia.
Lejano clavicordio que en silencio y olvido
no diste nunca al sueño la sublime sonata,
huérfano esquife, árbol insigne, oscuro nido
que suavizó la noche de dulzura de plata...
Esperanza olorosa a hierbas frescas, trino
del ruiseñor primaveral y matinal,
azucena tronchada por un fatal destino,
rebusca de la dicha, persecución del mal...
El ánfora funesta del divino veneno
que ha de hacer por la vida la tortura interior;
la conciencia espantable de nuestro humano cieno
y el horror de sentirse pasajero, el horror
de ir a tientas, en intermitentes espantos,
hacia lo inevitable desconocido, y la
pesadilla brutal de este dormir de llantos
¡de la cual no hay más que Ella que nos despertará!
Quiero expresar mi angustia en versos que abolida
dirán mi juventud de rosas y de ensueños,
y la desfloración amarga de mi vida
por un vasto dolor y cuidados pequeños.
Y el viaje a un vago Oriente por entrevistos barcos,
y el grano de oraciones que floreció en blasfemias,
y los azoramientos del cisne entre los charcos,
y el falso azul nocturno de inquerida bohemia.
Lejano clavicordio que en silencio y olvido
no diste nunca al sueño la sublime sonata,
huérfano esquife, árbol insigne, oscuro nido
que suavizó la noche de dulzura de plata...
Esperanza olorosa a hierbas frescas, trino
del ruiseñor primaveral y matinal,
azucena tronchada por un fatal destino,
rebusca de la dicha, persecución del mal...
El ánfora funesta del divino veneno
que ha de hacer por la vida la tortura interior;
la conciencia espantable de nuestro humano cieno
y el horror de sentirse pasajero, el horror
de ir a tientas, en intermitentes espantos,
hacia lo inevitable desconocido, y la
pesadilla brutal de este dormir de llantos
¡de la cual no hay más que Ella que nos despertará!
sábado, 18 de septiembre de 2010
pensamiento de hoy
“Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta: sólo Dios basta” (Santa Teresa, Poesías)
jueves, 16 de septiembre de 2010
frase del dia
"Si quieres no ser jamás vencido, no tienes sino escoger combates en los que de ti dependa exclusivamente el salir victorioso."
Epícteto
Epícteto
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Después de un tiempo
Después de un tiempo
Y uno aprende que el amor no significa acostarse
Y una compañía no significa seguridad
Y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
Y los regalos no son promesas,
Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
Que uno realmente es fuerte,
Que uno realmente vale...
Y después de un tiempo
Uno planta su propio jardín y decora su propia alma
En lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Con el tiempo aprendes
Que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro
Significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo aprendes
Que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte
Puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo aprendes
Que si estas al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad,
Irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo comprendes que los verdaderos amigos son contados,
Y que quien no lucha por ellos
Tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes
Que disculpar cualquiera lo hace
Pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes
Que si has herido a un amigo de forma dura
Muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta
Que aunque seas feliz con tus amigos,
Algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta
De que cada experiencia vivida con cada persona, es única e irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta
De que el que humilla o desprecia a un ser humano,
Tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,
Porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprenderás
Que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen
Ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta
De que en realidad lo mejor no era el futuro,
Sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que,
Aunque seas feliz con los que están a tu lado,
Añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo
Y ahora se han marchado...
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón,
Decir que amas... decir que extrañas,
Decir que necesitas... decir que quieres ser amigo,
Ante una tumba... ya no tiene sentido.
Y uno aprende y aprende...
Y con cada dia uno aprende.
Pero desafortunadamente... sólo con el tiempo.
Jorge Luis Borges
Y uno aprende que el amor no significa acostarse
Y una compañía no significa seguridad
Y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
Y los regalos no son promesas,
Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
Que uno realmente es fuerte,
Que uno realmente vale...
Y después de un tiempo
Uno planta su propio jardín y decora su propia alma
En lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Con el tiempo aprendes
Que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro
Significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo aprendes
Que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte
Puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo aprendes
Que si estas al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad,
Irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo comprendes que los verdaderos amigos son contados,
Y que quien no lucha por ellos
Tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes
Que disculpar cualquiera lo hace
Pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes
Que si has herido a un amigo de forma dura
Muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta
Que aunque seas feliz con tus amigos,
Algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta
De que cada experiencia vivida con cada persona, es única e irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta
De que el que humilla o desprecia a un ser humano,
Tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,
Porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprenderás
Que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen
Ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta
De que en realidad lo mejor no era el futuro,
Sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que,
Aunque seas feliz con los que están a tu lado,
Añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo
Y ahora se han marchado...
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón,
Decir que amas... decir que extrañas,
Decir que necesitas... decir que quieres ser amigo,
Ante una tumba... ya no tiene sentido.
Y uno aprende y aprende...
Y con cada dia uno aprende.
Pero desafortunadamente... sólo con el tiempo.
Jorge Luis Borges
martes, 20 de abril de 2010
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